martes, 28 de febrero de 2012

"La Españoleta"

La melliza de la Mona Lisa, que 'vive' en el Museo del Prado desde 1819, ha desvelado sus historia (y parte de la de la original) tras un proceso de estudio y restauración de dos años. La copia, que tiene cejas y no se pintó con la técnica del sfumato, se realizó al mismo tiempo que Leonardo pintaba el famoso retrato, entre 1503 y 1506, aunque trabajó en él hasta su muerte, en 1519. La restauración, identifica la pieza española como una obra del taller de Da Vinci, pintada de forma simultánea a la original. El estudio cruzado de la documentación de ambas pinturas permite conocer la secuencia de realización de la Gioconda, desde el dibujo preparatorio hasta los últimos estadios.

El repinte negro que cubría el fondo hecho 250 años después de su ejecución se ha eliminado y se han recuperado el paisaje y los vivos colores originales. Una capa de barniz oxidado protegía el fondo.
Cada correción hecha por Leonardo se repite en la copia: la posición de los dedos o el contorno del velo permiten comprobar que el autor anónimo  siguió los pasos del maestro. ¿Quién fue? Miguel Falomir, jefe del departamento de Pintura Italiana, barajó los nombres de Salai o Francesco Melzi, los alumnos más allegados a Leonardo, pero aún no hay certeza científica.

En cualquier caso, la melliza española, que forma parte del Museo del Prado desde su fundación y que procedía de las colecciones reales (aunque no se sabe cómo llegó a ellas), lucirá su nuevo aspecto en la sala 49 hasta el 13 de marzo, cuando viajará al Louvre para reunirse con la auténtica Gioconda en una exposición en torno a la Santa Ana de Leonardo, que se inaugurará en París el 29 de marzo. Después, con su lifting y sus misterios, volverá a su casa madrileña.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Jesús:

¿Con qué intención se pintó este cuadro por parte de los discípulos de Da Vinci? ¿Era para él ponerlos a prueba?

Un abrazo
David

trompeta-sangre dijo...

me ha gustado muchísimo todos los datos que nos ofreces, maravillosa la entrada de arte.
Un besazo.

Jesús R. Narváez dijo...

Pues bien pudiera ser, David, aunque en realidad sigue siendo un enigma. Lo que está claro es que ambas obras se pintaron de manera simultánea, por lo cual estamos ante un duplicado. Bien pudiera ser parte de una clase práctica de Leonardo a sus discípulos o bien para cumplir encargos de su taller.

Me alegra leeros por aquí, David y Ana. Abrazos