miércoles, 18 de mayo de 2011

Las Hilanderas


"Aracne era una de las mejores tejedoras de toda Grecia, sus bordados eran tan maravillosos que la gente comentaba que sus habilidades le habían sido concedidas por Atenea, diosa de la sabiduría y patrona de los artesanos. Pero Aracne tenía un gran defecto, era una muchacha muy vanidosa y decía, continuamente, que ella era la mejor tejedora.Un día, la orgullosa Aracne, no pudo aguantar más los comentarios de sus vecinos y llegó a compararse con Atenea. Se pasaba el día lanzando desafíos a la diosa e invitándola a participar en un concurso para ver cuál de las dos tejía mejor. La diosa Atenea quiso darle una lección a Aracne y bajó desde el Olimpo a la Tierra para aceptar su reto. Comenzó el concurso, Aracne y Atenea estuvieron tejiendo durante todo un día. Las dos hacen unas cosas muy bellas y perfectas. En el centro del lienzo Atenea retrata a varios dioses, señalando su descomunal poder y en las cuatro esquinas del lienzo representa castigos impuestos por los dioses a ciertas personas. Aracne por su parte representa todos los engaños cometidos por los dioses para enamorar, engañar y raptar a las ninfas. Atenea trata de encontrar algún error sin éxito. Furiosa lo rompe y castiga a Aracne transformándola en araña para que siempre haga lo que se le da muy bien: tejer hilo".

Así es la llamada Fábula de Aracne, trayendo en ésta ocasión la fabulosa obra pictórica de nuestro paisano sevillano Diego de Silva y Velázquez, "Las Hilanderas", obra fechada alrededor de 1651, y la cual podemos disfrutar en el Museo del Prado madrileño.

La obra fué realizada para D. Pedro de Arce, Montero del Rey, aunque en el siglo XVIII ya figura en las colecciones reales.


Si observamos detenidamente la pintura, vemos representada una doble escena, en primer término, la escena de las mujeres hilando, y al fondo dentro de la propia pintura, otra que nos viene a representar la fábula anteriormente expuesta.


La importancia de ésta obra pictórica (una de las preferidas por el autor de éste blog), está en que hay una enseñanza mitológica y simbólica muy importante ya inmersos dentro de la pintura barroca española, consiguiendo el autor adelantarse al Impresionismo 250 años antes.


Y viendo la obra, y releyendo la Fábula, me da a mi que pensar. ¿No estará el hombre cometiendo hoy en día la misma imprudencia que la desgraciada Aracne, de desafiar incluso a las leyes y fuerzas divinas?. Nos castigarán convirtiendonos en araña o mucho peor, en monstruos desalmados y vacíos de valores y sentimientos?.


Los excesos son siempre malos, y lo que en un principio puede resultarnos positivo, posteriormente si abusamos de ello, pueden volverse en nuestra contra.


¿Querrá el hombre construir una nueva Torre de Babel, e intentar llegar hasta donde nunca jamás se ha llegado?.


¿Querrá abrir esa puerta cerrada con llave?.....

3 comentarios:

sinelabecastulo dijo...

Hola, amigo.
Permíteme añadir una interpretación del cuadro que me dieron en una clase de Arte: en realidad hay una tercera escena, y es que en el fondo, tenemos a María Teresa de Austria(hija de Felipe IV y futura reina de Francia por su matrimonio con Luis XIV) con sus damas, contemplando un tapiz donde se ve el mismo mito de Aracne pero desde otro punto de vista.
Un saludo.

Jesús R. Narváez dijo...

Efectivamente, así es amigo Fran. No lo había percibido hasta que lo has comentado y es por ello que estoy muy agradecido por tu aporte.

Un saludo.

trompeta-sangre dijo...

Muy buena la reflexión dar la espalda a nuestra alma siempre nos perjudicará.
Un besazo.