domingo, 26 de septiembre de 2010

Llevando Esperanza

Esperanza a raudales, y a los que más la necesitan



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Su salida habrá repartido mucha esperanza a mucha gente y habrá hecho olvidar muchas de los problemas que afrontamos todos los dias.

Un abrazo
David Benítez

Jesús R. Narváez dijo...

Así es David. Tan sólo por eso, ha merecido la pena. Dios escribe derecho con los renglones torcidos, y la Esperanza es la virtud teologal que tanto se necesita en éstos tiempos que corren. Por eso la debemos tener presente todos los días y en cada momento y por ésto mismo, quizás Dios quiso que la Virgen de San Gil recorriera las calles de la ciudad, por zonas donde hace mucha falta y para presidir la Beatificación de una mujer buena, llena de santidad y representativa de una Compañía que siempre está al lado de los más desfavorecidos.

Un fuerte abrazo, hermano