lunes, 21 de junio de 2010

El Corazón de Sevilla atacado



Toda Sevilla, Señor,
es borde de tu camino;
toda su luz, resplandor,
de tu farol encendido;
todo su aire, como el paso
de tu sublime martirio;
Todos sus balcones, jarras
cinceladas de platino;
toda su gracia, faldones
a tu sereno equilibrio;
todas sus calles y plazas
amargura sin sonido;
toda su sombra, la túnica
de tu cuerpo dolorido;
todo su mirar agujas,
bordándola de oro fino;
todas sus copas saetas
clavándose en tus oídos;
toda su voz, capataz
para alzarte con cariño;
todas sus flores, claveles
para cuajarte en los frisos;
todo vuelo, golondrina
para arrancar tus espinos;
todo recuerdo, oración;
todas las promesas, lirios;
todas las fuentes, de llantos;
todo el silencio delirio
y anónimo costalero,
la blanca flor del suspiro.
¡Quien vio cruzar al Gran Poder,
vio caminar a Dios mismo!
Si alguien te alza la mano
o te ofende, Gran Poder,
te juro Dios Soberano
que ése no pudo nacer
bajo el cielo sevillano

2 comentarios:

trompeta-sangre dijo...

Precioso Jesús, estupefacta estoy con la noticia,ojalá nos amemos todos y seamos testigos de su amor y se acabe el clima que da lugar a estas terribles noticias.

Jesús R. Narváez dijo...

Cuanta razón tenía Rodríguez Buzón en éstos versos dedicados al Señor de Sevilla. Ayer Sevilla fué atacada directamente en su alma y corazón.

Un beso, Ana.